Hache
Chispas sobre mí
Si no te importa, me gustaría confesarme contigo hoy. Soy más caprichoso de lo que controlo. Esta es la razón de que lo sea, según parece. Tengo pocas esperanzas de que volvamos a encontrarnos. La nostalgia es la única salida, pero no basta. Como todo lo que nos repercute a nosotros. No debemos tener miedo de mis palabras.
Te diré lo mismo que a todas, pues parece que no soy el que deseaba tanto ser. Lo deseaba tanto que olvidaba todo lo demás. Veo tus rastros y siento envidia y admiración, aunque sepa que también eres una impostora. Veo en ti un apoyo que no planeaba. Porque nos veo igual de desesperados, curiosamente apartados del resto.
Puede que ya no me recuerdes. Soy un manipulador. Yo también juego, pero ya me da igual ocultarlo. Sabes cómo soy, aunque mires a otro lado. Sabes que soy como tú, que estamos tensos por el futuro, inútilmente. Sabemos que no lo poseeremos, pues tampoco el presente es nuestro. Muchas veces pensé en ti cuando había humedad. Sparks.
Sólo para ti y para mí. No somos los mejores, pero soñé contigo, siendo yo mismo, sin controlarlo. Por eso, estoy obligado a atender a mis sentimientos, aunque pasen. Ahora te pertenecen, muy brevemente, lo sé, pero aprovéchalos. Puedes ver la arrogancia en mi máscara. Te golpea como algo frío e impersonal, que no es humano, pretendiendo serlo. No sé si me explico.
Ya te he imaginado conmigo, muchas veces. Ya hemos tenido una vida juntos. Con unas escenas ha bastado, robadas de cualquier parte. No es necesario ser artista, ni experto en nada, ni farsante para nadie. Bastaba soñar, vomitar hilillos de sueños. Bastaba que estuvieras en el pasado, siendo tan imperfecta e irrepetible como el resto. Porque somos cotidianos. Puedes pensar lo mismo de mí. Perdóname si hablo tan bruscamente. Sólo te echo de menos.
Me agarro a ti porque no aguanto la soledad. Para serte sincero, mi metafísica me parece insoportable, paranoica, depresiva. Por eso quiero agarrarme a ti, aunque tenga miedo de hacerte daño. La fantasía es egoísta. Lo malo conocido se vuelve lo mejor, cuando no hay nada más. Pero seguimos aprendiendo la misma lección, aquella de la que no terminamos de leer el nombre. Déjame aprovechar tu vuelco, misterio.
Otro cariño, otra musa. Tantas ha habido ya. Todas invisibles e inalcanzables, como el aire que inunda los rincones, sin movimiento, sin diferencias. Entiendes lo que digo? No espero que me entiendas. Hablo para mí mismo. Estás ahí como un fantasma. A saber cómo serás en realidad. Era muy grande mi deseo de creer, pero no lo suficiente.
Me queda un recuerdo amargo. No quiero que lo veas. Mira a otra parte, mientras me carcome un poco más. Su peso se dobla, pero yo sigo risueño, como si no sudara y resoplara. Como si no me extenuara su carga. Quiero que la compartas conmigo, si no te importa. Que seamos un poco locos y egoístas esta vez, a ver qué pasa. Me siento solo. Podrías ser cualquier otra. Sé mía esta noche.
Me queda un recuerdo amargo. No quiero que lo veas. Mira a otra parte, mientras me carcome un poco más. Su peso se dobla, pero yo sigo risueño, como si no sudara y resoplara. Como si no me extenuara su carga. Quiero que la compartas conmigo, si no te importa. Que seamos un poco locos y egoístas esta vez, a ver qué pasa. Me siento solo. Podrías ser cualquier otra. Sé mía esta noche.
Comentarios
Publicar un comentario