Último día


Me voy al extranjero. Hace bastante tiempo que no me voy. He buscado y encontrado trabajo. Tengo ganas de irme a algún sitio nuevo para mí, como si empezara de cero. Siento que da igual si huyo, porque no sé de lo que huyo. Tal vez de sentimientos viciados, de viejas esclavitudes. No lo sé. Siempre me siento yo mismo, pase lo que pase. Intento completar una purga, pero soy impulsado por algo superior a mí. Aún jugamos a un juego que desconocemos y nos posee. 

Será extraño, pero no demasiado. No estoy preocupado. No como antes. Estoy más lleno que nunca. No tengo otra cosa que mi experiencia. Si algo te ha importado, no lo desprecies. No digas que te da igual algo que has buscado, porque te traicionas a ti mismo y no se puede caer más bajo que eso. No tientes con ira a los demás. No hay nueva literatura. 

En este viaje tenía muchos planes en mente, pero ahora que ya está tan cerca, es como si me hubiese quedado en blanco. Las cosas surgirán por el camino, las decisiones, los afanes, las fatigas. Es inevitable, por decirlo así. No nos aportamos de nuestra profundidad. Desde ella intentamos alejarnos de lo desagradable. No hemos elegido lo que amamos, pero es común a todos los hombres. No somos originales, ni diferentes en esto.  

Me interesaban nimiedades que ahora no quiero nombrar. Quiero hacer bien mi trabajo y agradar a los demás. Mirando al pasado, era feliz cuando no sabía nada de la conciencia. Sólo el afecto de mis sentimientos. Ello bastaba. Ahora razono más y siento menos, pero lo añoro. La nostalgia me parece un sentimiento puramente humano. La pureza es lo que es igual a sí mismo, diferente al resto. No dominamos nuestros sentimientos, pero lo sabemos. 

Me confieso con la esperanza de guiar, de alguna manera, pero no sé adónde voy. Conozco destinos a corto plazo, muy pequeños y breves, como yo mismo. Tengo ilusión por el futuro. Me hace estar gozoso la mayoría del tiempo, pero no siempre. Existe lo que no es pleno, pero todavía no nos ha vencido del todo. Tenemos apoyo más allá de nosotros. No importa el nombre que le hayamos dado. Creo que todos sentimos esto. 

La vida es extraña, todavía. Aunque haya tantas respuestas, tantos hechos e imágenes, nos seguimos sintiendo sutilmente apartados de todo esto, ajenos, diferentes. Como si no perteneciéramos aquí. No hacían falta tantas palabras. Lo simbólico es verdadero. Toda nuestra vida hemos querido algo más, como hoy. Mañana será el mismo día. Me gustaría que los planes no fueran necesarios. Es sólo la inconstancia de los sentimientos, lo que importa en realidad. No somos tan útiles como creemos. Nos dejamos llevar por lo peor de nosotros, cuando nos distraemos. No terminamos de decidirnos, pero el resto no cambia. 

Lo que quiero decir es que sólo vivimos. Los sentidos que damos a nuestra lucha son agotados por nuestros sentimientos y, más aún, por nuestro temperamento. No nos bastamos solos. Nuestros deseos y sueños no son exclusivos. No es algo malo que debamos ocultar. Ni siquiera nos vestimos como queremos. Somos vestidos, pero muchos no quieren entender esto, aunque lo entiendan. Pero lo tendrán más claro. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Tà eis heautón

Curación

Postulados relevantes